30 octubre
2013
Informe
especial
Por: Katherin
Rojas, Karen Lopera, Yira Zay Barrera
La
resocialización si se puede lograr
“La fundación es el centro de carambolas”
La el centro solidario le ha apostado al cambio social,
por medio de sus talleres de formación integral
Sector de carambolas
Los habitantes del sector de
carambolas, ubicado en el barrio Santo Domingo Sabio, y más específicamente los
que viven cerca de la fundación solidaridad en marcha, aseguran que el centro
solidario ha beneficiado a toda una comunidad.
Los comentarios acerca de la
fundación, son en su mayoría positivos. Aunque el eje central del centro
solidario es la formación integral, también hay otro tipo de servicios que se
prestan a la comunidad. La tienda solidaria, es uno de los más destacados por
los habitantes del sector. Una vez por semana la tienda abre sus puertas y
ofrece desde ropa nueva y usada, hasta artículos para el hogar a precios
totalmente simbólicos. “Yo me beneficio en el sentido de que yo no tengo con
que comprarme una falda y yo voy a comprar al centro solidario”
María Rosmira Casteada,
habitante del sector de carambolas desde que el barrio apenas estaba comenzando
hace aproximadamente 27 años, es una de las personas que más asiste a la
fundación, pese a que no pertenece a ningún programa. Ella afirma que desde que
la fundación está en el barrio las cosas han cambiado, muchas personas se han
logrado beneficiar en muchos aspectos. “la fundación es el centro de
carambolas, yo no sé qué haría si no estuviera” afirma Maria Rosmira, quien es
conocida por sus vecinos como “la mona”.
Los beneficiarios resaltan el acompañamiento que les brinda
la fundación
Lucia Pineda Arias
beneficiaria de la fundación la describe como: “Perfecta, su función, su
acompañamientos, sus profesoras tan comprensivos y atentos. Gracias a ellos y
los 5 años que llevo en la el programa ya estoy haciendo mi huerta, me dieron
terreno y conocimientos.” Pero a Lucia no solo la fundación le ha ofrecido
conocimiento, le brindaron una casa.
La organización
construyo con sus fondos el “Barrio la Madre Laura”, un conjunto de 11 casas
pequeñas prefabricadas que componen una mínima unidad del barrio Carambolas. El
Barrio la Madre Laura se encuentra cerca de la fundación, más exactamente a 2
cuadras y esta adyacente al barrio Carambolas. Ahora bien, El Barrio la Madre
Laura es habitado por beneficiarios y participantes de la fundación, buscando
mediante este proyecto cubrir la necesidad básica de vivienda de las personas
pertenecientes a Comparte las cuales fueron seleccionadas por sus problemas
económicos.
Entre estas personas
se encuentra Lucia Pineda Arias madre de 3 hijos, la cual expresa el cómo tener
la fundación en el barrio le ha cambiado la vida. “Todo el mundo la conoce y
las personas más humildes son la que más la quieren”, Lucia Pineda.
Esta beneficiaria en
la actualidad se encuentra en el taller: Formación cristiana, dictado en la
fundación, en este se les da apoyo espiritual, guía sobre la Biblia y
enseñanzas de religión cristiana aplicada en la cotidianidad a los estudiantes
del programa, idea que resalta con más énfasis Lucia, quien afirma su
transformación al asistir a las charlas: “Ya soy más calmada, mis ideas de
familia, vida y creencias han cambiado, al igual que mi temperamento, mis
relaciones han mejorado y ya vivo más tranquila. Además la comunidad acepta muy
bien a la fundación porque ha cambiado pensamientos.”
Lucia Pineda tiene su propia huerta, producto de los talleres del centro
solidario
Un cambio de adentro hacia afuera, desde la persona a la
sociedad.
Una característica
primordial sobre la forma en que trabaja la fundación por el cambio social y la
resocialización es que sus talleres de formación integral, los programas y
servicios, como la Tienda Solidaria antes mencionada, le apuntan a la persona
en concreto. Es decir, SEM se ocupa sobre todo de llegar no tanto a un grupo o
una masa de individuos sino que cada quien para ellos es tomado desde su
particularidad y así al integrarlo a la fundación se trabaja en el cambio
positivo de este individuo lo cual terminará impactando en su núcleo familiar y
consecutivamente en la sociedad.
Así se entiende
porque mujeres como Falconeris Suarez de 30 años, quien se encuentra adscrita a
la fundación y participa del taller de Formación humana expresa el cambio que
ha traído la fundación como algo que “uno interiormente lo nota y lo comenta
con las personas que comparten la experiencia con uno”. Además Falconeris,
quien nos contó que la mayor parte de mujeres que están en los talleres son
madres y ya tienen un hogar conformado, expresó que en SEM “Nos enseñan mucho
sobre cómo vivir en familia cómo comportarnos en problemas con los hijos y como
ayudarlos a enfrentar las etapas de ellos.” Lo cual deja constancia que la
fundación está respondiendo a las necesidades de la población que atiende en el
barrio y además convierte a estas personas en agentes de cambio social siendo
esto último una razón para entender porque las personas del barrio se expresan
tan bien de la Fundación Solidaridad en Marcha.
Pero la razón
anterior podría decirse que no es la única que sustenta el hecho de que las
personas crean en la fundación y en consecuencia se dejen permear por lo que
allí les enseñan. Esto, porque según nos dejan saber beneficiarias como
Falconeris hay una estrecha relación con quienes se encargan de dirigir los
talleres de formación y los programas. Las beneficiarias notan un compromiso
que va desde la seriedad de quienes asumen los talleres, programas y servicios
hasta el mismo ejemplo de estas.
“No es tanto lo que
ellas digan sino lo que le muestran a uno en la vivencia y además le sustentan
a uno por qué están diciendo las cosas (…) Con las profesoras que le enseñan a
uno en los grupos uno ve el respeto y la forma de ser de ellas. Uno a veces
piensa de ciertas personas que hablan pero no se ve que lo aplican, pero con
ellas es distinto porque si nos trasmiten lo que dicen con hechos y con su
personalidad.” Comentó Suarez.
Esta beneficiaria,
vecina del sector dejó entrever también que la alegría de pertenecer a la
fundación le ha significado una cuota de sacrificio y disciplina puesto que así
como les dan mucho también se les exige y según acotó, en una entrevista
anterior, Liliana Alvear encargada de SEM en Carambolas, esta ha sido una
manera muy positiva de educar a las personas y enseñarlas a ganarse ellas
mismas los beneficios que se les ofrecen en el Centro Solidario.
Sobre esto Falconeris
nos contó que “así como hay cosas buenas también hay reglas, uno no puede
faltar a clase, se debe ser responsable con las tareas y los compromisos y eso
influye a la hora de uno matricularse el próximo año. Es una manera de ganar
puntos.”
De derecha a izquierda, Karen Lopera en compañía de unas niñas
beneficiarias del centro solidario

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